miércoles, 13 de enero de 2010

Justito recordé...


Justito ayer por la noche (en una de esas noches en las que te pones a pensar por simple gusto) recordé una charla con Pebe. Ahora me da una risa todo eso, pero tengo que reconocer que me dolió un poquitín en ese momento. Tienen que oirla - o mejor dicho, leerla : ) -

Pues vale, no éramos novios pero cada vez que nos veíamos no podíamos evitar un beso. Sí, sínicamente admitido. Nos bésabamos cuando nos veíamos. Pero ese no es el chiste.
Aquel día llegué a su casa, y yo me había puesto muy lindota. Siempre que lo veo intento verme muy lindota no sé porque. Y él abrió la puerta y pasé. Platicamos y nos pusimos al tanto de nuestras nuevas.
Aprovechó un silencio y soltó:
- Soy gay.
Me quedé viéndole los ojos por unos segundos y luego me comencé a reir a carcajadas, luego él me siguió. Digo, me reí pero en verdad eso me dolió. Yo sabía que él estaba jugando -¿qué bromas no?-, pero entendí de golpe que no lo había dicho sólo para hacerme reír. Ese día no habría más besos, era la única explicación.
Como al dejarme de reír me quede un poco callada, el me preguntó:
-¿Qué harías si en verdad fuera gay? No estaba segura que tipo de respuesta quería oir él, así que respondí la primera bobada que se me ocurrió:
-Pues estoy pensando en que llevarte a la estética no tiene sentido, porque mirándote bien ese corte que traes te queda para ambos lados, jejejeje. - Y si que es cierto. A su pelo largo (no tan largo) y a sus chinitos chisposos, solo le faltaría un moñito coqueton. - Bueno, iríamos juntos (as?) a comprar vestidos y sandalías, y después te acompañaría a que te horadaran las orejas. Nos reímos de mi burrada.
Yo sólo tenía una verdadera respuesta a su pregunta: Pebe, si te hicieras gay, yo me convertiría en chico. Quizás tendría así una oportunidad ;)

El arte es de...